martes, 27 de diciembre de 2011

Llegada a Tandil

Despues de 2 años y 10 meses de viaje arrivamos a la ciudad de Tandil. lugar donde partimos aquel 15 de febrero de 2009 tras un sueño. El sueño de unir Ushuaia con Alaska manejando por la costa pacífica y regresar a casa por la costa atlantica.
Hoy parece mentira que estemos de regreso con tantas vivencias en nuestra mente, tantos lugares paradisiacos que quedaron grabados en nuestra retina y tantos amigos que se encuentran en nuestro corazon.
Este momento, el de la llegada, fue imaginado muchas veces cuando ibamos manejando por esas extensas carreteras. El abrazo con la familia, las lágrimas y las charlas posteriores contando nuestras aventura fue muy hermoso; los tan esperados asados y los reencuentros con amigos son momentos que disfrutamos mucho.

sábado, 10 de diciembre de 2011

LLEGADA A TANDIL

FAMILIA, AMIGOS Y SEGUIDORES
MAÑANA 11 DE DICIEMBRE A LAS 11:30 HS ESTAREMOS DESPERTANDO DE NUESTRO SUEÑO QUE DURÓ CASI TRES AÑOS.
LLEGAREMOS A LA PLAZA INDEPENDENCIA PARA REENCONTRARNOS CON TODOS LOS SERES QUERIDOS. 
NOS VEMOS UN ABRAZO GRANDE A TODOS

sábado, 26 de noviembre de 2011

Llegando a los pagos

Parece mentira pero estamos planeando el fin de nuestro viaje. Queremos alargar los días pero la realidad es que tienen 24 horas.


Tenemos muchas invitaciones y queremos cumplir con todas.



Miércoles 30/11 salimos para Escobar a visitar a Bocha, Ali y Male

Domingo 04/12 llegamos al Obelisco

Domingo 4/12 al 8/12 en Capital y/o Bs As

Jueves 8/12 regresamos a Escobar

Viernes 9/12 o 10/12 a 9 de julio a visitar a Walter

Domingo 11/12 a Tandil

Despues iremos a Ayacucho y Juan N Fernandez para estar con la familia.

Nos vemos pronto!!!

viernes, 4 de noviembre de 2011

ENTRAMOS A ARGENTINA!!!!!!!!!!!!

QUERIDA FAMILIA Y AMIGOS 
LES CONTAMOS QUE HACE DOS DÍAS ENTRAMOS A ARGENTINA POR LA TRIPLE FRONTERA.
CON 102.000KM RECORRIDOS
17 PAÍSES VISITADOS

ESTAMOS MUY FELICES DE ESTAR NUEVAMENTE EN NUESTRO QUERIDO PAÍS. 
NOS RECIBIERON SUPER BIEN EN LA FRONTERA, MUY AMABLES Y CON UNA SONRISA.
AHORA ESTAMOS EN PTO. IGUAZU. 
NOS FALTAN UNOS 1500KM PARA LLEGAR A CASA.

martes, 1 de noviembre de 2011

BEM VINDO A BRASIL CON MATE Y ASADO

Después de dos años y siete meses de viaje, el 5 de octubre de 2011, entramos a Brasil, un nuevo país en nuestro viaje. A pesar que somos vecinos nunca habíamos visitado el segundo territorio más grande de América.
brasil                   La moneda es el Real 
                   Idioma: Portugués
                  1 Dólar = 1,79 Reales
                  1 litro de gasolina: 3 Reales
Manejamos de un solo tirón desde la frontera de Pacaraima, límite con Venezuela hasta Boa Vista. Tuvimos que viajar un poco más despacio de lo normal porque la carretera tiene muchos pozos o buracos como los llaman aquí y es muy angosta, además de ser muy aburrida y con mucho calor.
Boa Vista, la primer cuidad grande en el norte de Brasil, tiene un diseño muy particular,  una plaza central redonda donde convergen todas las calles en forma de abanico. Es muy prolija y de calles anchas.  Llegamos temprano un día feriado, parecía que no vivía nadie en la ciudad. Teníamos un contacto de couchsurfing donde nos quedaríamos un par de días, pero nos dejó plantados a las seis de la tarde sin tener idea donde meternos y para colmo sin un mango para un hotel. Aquí en Brasil los hoteles ya serían un lujo porque son muy caros.
Recorrimos la ciudad, visitamos el supermercado para comparar precios con otros países y para ver que había de rico para comer. Salimos muy alegres porque encontramos pan dulce, dulce de batata y el mejor compañero de cualquier viajero, mochilero o estudiante, un rico y barato paté. La verdad que no podíamos gastar ni un mango (ni un peso) pero para contrarrestar lo mal que comimos en Venezuela nos dimos un gustito, excepto en la casa de nuestros amigos venezolanos que nos cocinaron muy rico. Ya teníamos un gran banquete para la cena.
Estábamos un poco desorientados porque no sabíamos donde dormir debido a que todas las gasolinera eran muy chicas y el cuerpo de bomberos no lo podíamos encontrar. Le preguntábamos a la gente y no tenían ni idea donde quedada el cuartel, “esto nos recordaba a Venezuela cuando preguntábamos por los bomberos y nos mandaban a la estación de servicio. Bombero son los que atienden las bombas de las gasolineras”.
Al final ese día terminamos durmiendo en el patio de la casa de Leonardo, un joven que apareció en el momento justo. Resulta que había estudiado en Argentina y le había ido muy bien allá. Esa noche nos invitó a una peña de gauchos brasileros.

Resulta que en el norte de Brasil, aunque parezca mentira hay muchos gauchos que han emigrado del sur de Brasil, también gente de campo, que toma mate, come asados y escucha folklore y hasta chamamé. Se visten con bombachas (son unos pantalones que se pueden ver en la foto donde esta Pelu con los cuatro gauchos) y alpargatas (es un calzado típico del gaucho argentino) muy similares a las nuestras. Tienen una asociación de gauchos donde se juntan casi todos los días.
Esa noche, como regalo del cielo, Leonardo nos invitó a comer un rico asadito en vara al estilo brasilero. Disculpen que no tenemos fotos del asado, pero fue tan grande la emoción de comer un asadito, acompañado de ensalada rusa y otra de lechuga con aceite de oliva y vinagre de vino, que nos olvidamos de las fotos.
Hicimos los primeros intentos de vender libros, fotos y unos cuchillos de los que Carlos fabricaba antes de salir, pero nada de nada. La cosa pintaba un poco fea si no podíamos vender algo.
Salimos para Manaus, no teníamos ni idea a que nos enfrentaríamos, ya que algunos nos habían comentado que la ruta estaba  un poco rota, otros que estaba destrozada y etc, etc.

Carlos lo primero que armó fue la caña para probar suerte por estas tierras lejanas y de supuesta buena pesca. Lo único que saco fue quemarse toda la espalda con el sol. Lamentablemente los ríos y los arroyos están todos devastados por el hombre, llenos de canoas, redes y mucha contaminación. Esto es lo que sucede sobre la carretera. Tal ves un poco dentro de la Amazonia, la historia sea diferente.
Los primeros 100km después de Boa Vista y los últimos 100 están muy buenos, pero los 800km restantes están detonados; la 12 no pasaba los 30 o 40 km ph. Bueno, no mucha diferencia de su velocidad normal. Algunos posos o mejor dicho cráteres tenían más de medio metro de profundidad. La ruta se destruyó hace unos años con una gran inundación.
Con paciencia y muy cansados llegamos a Manaus, una increíble ciudad de casi dos millones de personas, con mucha movida portuaria y mercantil. Nos fuimos derecho al puerto a comenzar a buscar un barco para bajar a Porto Velho, porque la decisión de ir a Belén ya la habíamos descartado por el alto costo de la gasolina y las pocas ventas de libros que habíamos tenido.

Navegar desde Manaus a Porto Velho

Nos ofrecieron muchas balsas, pero solo una iba a nuestro destino y llevaba autos y pasajeros. Esta es la balsa Almirante Moreira que sale una vez por semana  desde el Porto Demitrio. Nos cobró 150 reales por persona y por el 12, 450 reales. Nos dieron muy buen servicio durante los 5 días de navegación. Los teléfonos de contacto son:
Capitán Eliezer: 9175- 0991
Raimundo: 69-92352425
Antes de contactarnos con esta balsa recorrimos todos los puertos que hay en Manaus.
En el puerto Do Cimento se puede averiguar por balsas que van a Santarem, y en el puerto de Manaus averiguan los barcos que van a Belén.
Mientras esperábamos el día de salida de la balsa recorrimos un poco el centro viejo, Pensar que estas viejas construcciones fueron testigos de la fiebre del caucho y del oro en la década pasada.

Caminamos por los gigantes mercados de pescados, frutas y chucherías.

Nuestro hotel en Manaus fue en el cuartel de bomberos. Nos aguantaron unos cuatro días. Fuimos atendidos increíblemente. Nos brindaron duchas y ricas comidas. Jorcimar, el subcomandante de bomberos militar, nos obsequio unas gorras. Gente de su cuerpo nos regalaron unas camisetas y el último día Marcio, el segundo a cargo, nos llevo a dar una vuelta a una autentica fiesta brasileña que se realiza todos los años donde ellos tienen que ir a cubrir el evento.
Muchísimas gracias amigos!!!!!!!!


Pasamos 5 días descansando en la balsa. Los desayunos eran a las 6 de la mañana y a las 11 comenzaba el almuerzo. Lo único que hacíamos era leer, subir a la cubierta del barco para mirar los delfines rosados, los yacarés, las casas de los buscadores de oro y toda la vida que tiene el río Branco. Dos días a media tarde nos cocinaron una rica parrillada. Hicimos buenos amigos como Niran y Carlos. Lo único que no hicimos fue dormir en las hamacas porque las nuestras son muy incómodas, preferimos dormir en el suelo en las colchonetas inflables.




En Porto Velho tomamos la ruta 163 hacia el sur del país. Fueron 10 días de manejar todo el día por carreteras aburridas y muy concurridas por camiones. A medida que avanzábamos se nos iban terminando los últimos reales que nos habían sobrado del cruce del rio y para colmo la gasolina subía de precio cada ves más, en lugar de bajar debido a que de apoco nos estábamos acercando a los lugares donde se destila el combustible.
En Brasil es muy difícil poder especular con el precio de la gasolina. Por ejemplo a la entrada de un pueblo el precio del litro puede estar a 3 reales, a 5 cuadras a 2,8r  y en el medio de la nada, donde en cualquier país vale muy caro se puede conseguir a 2,7 r.
Algo positivo es que las estaciones de servicio tienen agua fría para tomar, duchas con agua caliente gratis (mas hacia el sur), y muy lindos espacios para dormir seguro todas las noche. A las 8 de la noche las rutas se tranquilizan y se puede dormir muy a gusto, el silencio se disfruta mucho.
 
El tráfico de camiones con cargas es inimaginables, de todos los puntos de Brasil pasan por este corredor. Los camiones son muy grandes, con más de 400hp y viajan a alta velocidad. En un día pudimos ver más de tres vuelcos. La ruta tiene continuas lomas muy altas y bajadas pronunciadas, en muchos tramos casi no hay banquinas. La 12 no superaba los 60 km para ahorrar gasolina y se armaban unas colas de estos monstruos que nos querían comer.
No es muy recomendables ir de turismo por esta zona, todas las noche terminábamos muy cansado y estresado.
En las partes donde no fue saqueada la selva, por los furtivos aserraderos y  por la industria agros ganadera,(lamentablemente cada ves son mas las áreas desbastadas), se pueden ver tucanes, guacamayas con unos colores impresionantes, osos hormigueros, carpinchos, yacaré, tapires y ñandúes. Estas ultimas en cantidad y pastando en los campos de soja. También se puede ver alguna anaconda que intentó cruzar la carretera y solo quedaban de ellas, unos o dos metros sanos.  
A medida que íbamos bajando el suelo brasileño se iba transformando en una inmensa paletas de colores verdes y rojo de sus tierras saturadas de hierro.
Las miles de hectáreas de soja y caña de azúcar, por lo que podíamos ver, están tomando cada ves mas importancia en la economía brasilera. Se ven menos siembras de maíz, trigo, sorgo, yerba mate y muchas mas que desconocíamos.
En los lotes semi desforestados abundan la ganadería, en su mayoría de la raza cebú.


Estamos muy cerca de llegar a Argentina. Con mucha ansiedad y esperando que en la frontera  de Foz Do Iguazú nos reciban bien.
La próximas noticias serán desde Argentina.

Nuevo integrante llegará a la familia viajera

Que felicidad poder compartir esta noticia con ustedes queridos amigos y seguidores que nuca nos abandonaron durante estos dos años y ocho meses.

La cigüeña nos alcanzó en el camino. Un nuevo/a viajero llegará a este mundo para abril de 2012. Muchos preguntan en que país fue creado y según las fechas parece que es chapín o sea de Guatemala.

El 27 de septiembre Sami se hizo una ecografía y con 13 semanas de embarazo solo se pudo ver como se movían sus diminutas piernitas con los fuertes latidos del corazón.

Todo esta muy bien gracias a Dios. Los próximos controles serán en Argentina en la tierra que lo verá nacer.

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jueves, 20 de octubre de 2011

VENEZUELA, Y SU CALIDA GENTE

Entramos a Venezuela con solo media hora  para hacer los papeles antes de que cierre la frontera.Desde Migraciones hasta la Aduana solo quedan unos 5 kilómetros. Los manejamos a todo lo que daba la 12, parecía una carrera de eslalon, esquivando cráteres y viejos coches norteamericanos de los años 70, con 8 cilindros,que parecían sacados de un desarmadero, Todos despintados y golpeados, en algunos no había un pedazo de chapa para abollar.

Al llegar a la frontera nos informan que Venezuela tenia media hora más que el vecino país, y que las oficinas ya estaban cerradas.

Por suerte no estábamos solos, con la compañía de Gema y Diego era más seguro si teníamos que pasar la noche ahí. Esta no era la mejor opción y más habiendo escuchado tantas cosas feas de la inseguridad de Venezuela. El policía de Aduanas llamó a la persona encargada de los trámites para que nos hiciera la entrada al país.  Éste, después de un rato y al fina de unas cuantas llamadas por teléfono a su jefe, nos firmó los papeles.

Ya estábamos dentro de Venezuela. Eran las siete de la tarde y con una noche muy oscura, nos preguntábamos: ”donde nos metemos en una ciudad de frontera, de luces tenues y algún que otro rancho disperso a los costados de las calles poseadas?”

No teníamos los 150 bolívares necesarios para pagar el único hotel que existía en el pueblo. Le preguntamos si nos dejaban dormir en el estacionamiento, pero no fue posible.

Nos habían advertido que era muy peligrosa la ruta que une la frontera Maracay con la ciudad de Maracaibo, por el estado calamitoso del pavimento, el tráfico de camiones de todos los portes que recorren los caminos a todo lo que dan sus v8 y el altísimos contrabando de combustible, comida, gente y todo lo que uno se puede imaginar.

Acá estábamos los cuatros, deliberando que hacer. En eso el dueño del hotel nos dijo que preguntáramos por María, dueña de un estacionamiento para camiones, que estaba a unos pasos del lugar.

Le preguntamos a María si podíamos pasar la noche y nos respondió: “por supuesto, son bienvenidos”. Hasta ducha teníamos 

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Después de unos cuantos kilómetros de carretera en mal estado vimos el primer cartel de: “prepare su cuota, peaje a 1km”, se nos hizo un nudo en el estómago al recordar los peajes de Colombia que son excesivamente caros. Pero nos encontramos con una magnifica resolución por parte del gobierno de Chaves, de no cobrar peajes a los vehículos livianos. Fue muy divertido pasar a cincuenta km por hora por una ventanilla de peajes. La primera vez en 90.000 km. Desde aquí las rutas levemente empezaron a mejorar.

Llegando a Maracaibo tuvimos otra buena noticia al momento de cargar gasolina. Todos nos comentaban que con un dólar llenábamos el tanque, pero como siempre la gente exagera un poco y no estábamos seguro de que fuera verdad. Hacia uno cuantos meses que no podíamos llenar el tanque y con nuestros ojos comprobamos que con 3.41 bolívares cargamos 35 litros de combustible (aquí en Venezuela se manejan dos mercados de cambio de dinero: el oficial que equivale 1 dólar a 4.,3 bolívares y en el mercado negro: 1 dólar= entre 7.5 y 9 bolívares).

Era verdad que llenábamos el tanque con casi un dólar. En cambio 4 litros de agua cuesta 20 bolívares y la comida en general es mas cara que en Canadá.

En Maracaibo nos recibió Nilson y su familia, quienes nos introdujeron a la vida venezolana y nos contaron un poco de la realidad del país. Cambiamos mucho nuestra forma de pensar por lo que habíamos escuchado desde afuera.

Después de Maracaibo salimos solos hacia Coro. Los chicos se quedaron otro día mas en la casa de la familia.

Nosotros cada vez aguantamos menos los congestionados tráficos y el excesivo calor de las ciudades grandes. Buscando un lugar donde dormir, nos estacionamos cerca de la playa en La Vela, un pequeño pueblito donde conocimos a Richard, Haidee y sus hijas. Una hermosa familia que nos invitó a su casa a pasar la noche porque vieron que ese lugar era muy peligroso. Nos cocinaron un rico chivito guisado y las niñas nos prestaron su habitación con aire acondicionado. Que mas se puede pedir.

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Que bien nos recibió la gente en Venezuela!!!!!

Al día siguiente salimos para Chicheriviche, Todos los venezolanos nos habían hablado muy bien de esta playa, pero al llegar nos desilusionamos un poco al ver tanta pobreza y todo muy sucio. Como era final de temporada había mucha gente pero el ambiente no era muy tranquilo, mucho alcohol y música que salía de las exageradas bocinas o parlantes de los autos. Fue casi imposible conseguir un lugar donde dormir en el auto hasta que convencimos al vigilante de un estacionamiento que nos diera un lugarcito en su predio.

Teníamos muchas expectativas de vender algunos libros aquí en la playa, pero fue la primera vez en todo el viaje que nadie se acercó a conversar. Sin pensarlo a la mañana siguiente salimos para Barquisimeto, donde conocimos a un señor en la calle que nos ofreció dormir en el taller de su tío. Allí conocimos una gran familia que nos recibió con mucho cariño. Enseguida nos trajeron un “pepito”, un sándwich típico de Venezuela, llamaron a un primo para conseguirnos el aceite gratis para cambiarle al auto y lo mas lindo nos integraron rápidamente a su familia. Su fuera por ellos nos quedábamos un año, pero queríamos llegar a Mérida, en la Cordillera de los Andes, donde nos esperaba un clima mas frío.

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Llegamos a Mérida por un camino muy lindo, atravesando la Cordillera de los Andes. Aquí nos encontramos con un país diferente, muy limpio y ordenado, con casas muy lindas y lo más importante para nosotros, un clima frío donde podíamos dormir tapados a la noche.

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Los bomberos de Mérida, muy amablemente, nos dieron un lugarcito en el destacamento para pasar la noche. Compartimos con ellos anécdotas del viaje y les mostramos algunas fotos.

Regresamos a Barquisimeto y nos encontramos con David y su gran familia. El es poseedor de un Renault 12 y hace un tiempo que nos escribía y nos quería conocer.  Pasamos 5 días en su casa compartiendo con toda la familia. Nos vino muy bien para descansar. También Sami aprovecho a hacerse los estudios médicos para ver como esta el bebe.  Todo salió muy bien.

Nos fuimos contentos de esta ciudad porque la gente es muy amable y algo diferente al resto de Venezuela.

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Gracias amigos por abrirnos las puertas de su casa. Lo pasamos hermoso.

De allí salimos para Puerto Ordaz. Todos nos habían comentado del mal estado de las carreteras y fue así como lo comprobamos. Fueron más de 1300 km de posos y mas posos.

Luego al entrar a la gran Sabana todo cambió. Parecía que habíamos entrado en otra dimensión. Las carreteras se convirtieron en hermosos asfaltos con unas vistas increíbles. Es un lugar recomendable para visitar y dedicarle mas tiempo con dinero, porque hay muchos tours costosos pero muy lindos. Nos quedamos con muchas ganas de visitar el Salto del Angel, la cascada mas alta del mundo. con sus casi mil metros de altura. Será en otro viaje.

Aquí en Venezuela se nos hizo bastante difícil vivir. Aunque la gasolina estaba muy barata lo que nos encarecía el presupuesto era la comida.  Teníamos 600 dólares que guardamos en Cartagena, luego de la venta de varios libros; pero estaban destinados al paso del Rio Amazonas. Aquí nos costó mucho vender un libro y tratábamos de no gastar en nada.

El ultimo día con veinte bolívares en la mano teníamos que hacer maravillas. Pero por suerte al parar en la gasolinera un gendarme que cuida de la misma, se interesó mucho por el viaje y nos cooperó con la compra de un libro.

Con ese dinero pudimos comer ese día y cargar gasolina para poder circular unos cuantos kilómetros dentro de Brasil.

Lo loco fue que gastamos 9 dólares en comida: (4 pancitos, 2 tomates, 1 ajo puerro, 2 zanahorias, 1 cebolla, 2 papas y medio kilo de osobuco) y en 65 litros de gasolina: 5,5 bolívares ( 0.65 centavos de dólares).

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Ahora tenemos todas las expectativas puestas en Brasil.

COLOMBIA POR SEGUNDA VEZ

Esta vez llegamos a Cartagena, Colombia con la necesidad de juntar algo de dinero para seguir viaje. El cruce del auto desde Panamá a Colombia nos había dejado con solo 40 dólares en el bolsillo. Teníamos mucha incertidumbre sobre como haríamos para recaudar el suficiente dinero para cruzar el Río Amazonas y luego llegar hasta Argentina pasando por Brasil, que es tan costoso.

No sabíamos donde ubicarnos con el auto para armar la tienda de libros sobre el parabrisas. Dimos vueltas y vueltas hasta que llegamos a la plaza Fernández de Madrid y uno de los chicos que estaciona autos nos ubicó en una esquina. El Negro, así lo llaman sus amigos, todos los días nos guardaba el mismo lugar.

Allí pasamos 15 días desde las 3 de la tarde a las 10 de la noche charlando con todas las personas que se acercaban, contando mil y una vez historias del viaje, mostrando la ruta recorrida y lo más lindo haciendo nuevas amistades.

Todas las tardes nos reuníamos un lindo grupo de argentinos viajeros, no podía faltar la ronda y unos ricos mates. Todos los días se acercaba algún argentino nuevo recién llegadito a la ciudad. Intercambiábamos información de lugares a visitar, donde comprar menús de almuerzo y cena económico y los hostales mas baratos. No podía faltar la charla sobre las comidas argentinas; parece que todos extrañamos un rico asadito.

 COLOMBIA DE REGRESO1

También se acercaron muchas parejas de argentinos que andaban de turismo. Hacía tiempo que no compartíamos con tantos paisanos. Muchas palabras que hacía rato no escuchábamos hoy volvieron a resonar en nuestros oídos. Hicimos lindas amistades y todos nos ayudaron muchísimo con la compra del libro.

 COLOMBIA DE REGRESO2

Una tarde llegaron a la plaza Aimé y Guille con su Kia Besta. A ellos los conocimos hace un año por mail, cuando nos pidieron algunos consejos para realizar su viaje desde Bahía Blanca, Argentina hasta Alaska. Hoy su sueño se esta haciendo realidad. Llevan 9 meses recorriendo todo América del Sur y como todo viajero llegaron a Cartagena para averiguar como pasar a Panamá y juntar algunos pesos con la venta de artesanías en vitro-fusión.. Hicimos muy linda amistad con los chicos. Enseguida organizamos un asadito aprovechando que encontramos unas costillas a muy buen precio en Carrefour.

Todas las noches dormíamos en una gasolinera a las afueras de la ciudad. Las noches se hacían interminables debido al calor y a los mosquitos. A las 12 de la noche se cortaba el poco viento que circulaba y avanzaba el calor húmedo que mantenía adentro del auto como un sauna. Una día decidimos darnos un regalito, aprovechando que habíamos tenido una buena venta y alquilamos con Guille y Aimé un dormitorio en el complejo de la boquilla, donde habíamos estado hace dos años con Alina y Martin, los chicos del 206. Esa noche dormimos muy bien con aire acondicionado. Así se vive otra realidad.

COLOMBIA DE REGRESO3

También conocimos a otros viajeros argentinos, Gemma y Diego. Ellos viajan en su estanciera por todo Sudamérica desde hace unos seis meses.

Nos volvimos a encontrar en Santa Marta y viajamos juntos hasta Maracaibo en Venezuela. Todas las tardes teníamos el trabajito de conseguir un lugar seguro para dormir. Un día lo pasamos en un camping al costado de un río, un lugar hermoso. Pelu sacó su caña y apareció con un pescadito para cada uno y Sami y Gemma hicieron tortas fritas, aprovechando que la tarde estaba lluviosa.

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En nuestro paso por Barranquillas visitamos a Álvaro y su familia, ellos nos había recibido hace dos años en su casa. Marina, la mamá de Álvaro nos prestó su habitación para que descansemos bien con aire acondicionado. Fueron dos noches que disfrutamos mucho después de los calores intensos que pasamos en Cartagena.

Álvaro antes de irnos pegó su calcomanía del Club del 12 Colombia.

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A unos doscientos kilómetros antes de la frontera con Venezuela empezamos a encontrar la gasolina más barata. Hay cientos de puestos que ofrecen combustible y aceites al costado de la carretera. Pasamos de pagar 8.400 pesos colombianos el galón(1 galón = 3,800 litros) a 2.500 pc.(1800 pc =1 dólar)

Esta vez se nos hizo tarde y llegamos a la frontera con Venezuela a las 5 de la tarde. Los trámites de salida de Colombia fueron rápido.

Ahora nos toca entrar a Venezuela, un nuevo país……

domingo, 25 de septiembre de 2011

Esta vez llegamos a Cartagena, Colombia con la necesidad de juntar algo de dinero para seguir viaje. El cruce del auto desde Panamá a Colombia nos había dejado con solo 40 dólares en el bolsillo. Teníamos mucha incertidumbre sobre como haríamos para recaudar el suficiente dinero para cruzar el Río Amazonas y luego llegar hasta Argentina pasando por Brasil, que es tan costoso.
No sabíamos donde ubicarnos con el auto para armar la tienda de libros sobre el parabrisas. Dimos vueltas y vueltas hasta que llegamos a la plaza Fernández de Madrid y uno de los chicos que estaciona autos nos ubicó en una esquina. El Negro, así lo llaman sus amigos, todos los días nos guardaba el mismo lugar.
Allí pasamos 15 días desde las 3 de la tarde a las 10 de la noche charlando con todas las personas que se acercaban, contando mil y una vez historias del viaje, mostrando la ruta recorrida y lo más lindo haciendo nuevas amistades.
Todas las tardes nos reuníamos un lindo grupo de argentinos viajeros, no podía faltar la ronda y unos ricos mates. Todos los días se acercaba algún argentino nuevo recién llegadito a la ciudad. Intercambiábamos información de lugares a visitar, donde comprar menús de almuerzo y cena económico y los hostales mas baratos. No podía faltar la charla sobre las comidas argentinas; parece que todos extrañamos un rico asadito.



También se acercaron muchas parejas de argentinos que andaban de turismo. Hacía tiempo que no compartíamos con tantos paisanos. Muchas palabras que hacía rato no escuchábamos hoy volvieron a resonar en nuestros oídos. Hicimos lindas amistades y todos nos ayudaron muchísimo con la compra del libro.
Una tarde llegaron a la plaza Aimé y Guille con su Kia Besta. A ellos los conocimos hace un año por mail, cuando nos pidieron algunos consejos para realizar su viaje desde Bahía Blanca, Argentina hasta Alaska. Hoy su sueño se esta haciendo realidad. Llevan 9 meses recorriendo todo América del Sur y como todo viajero llegaron a Cartagena para averiguar como pasar a Panamá y juntar algunos pesos con la venta de artesanías en vitro-fusión.. Hicimos muy linda amistad con los chicos. Enseguida organizamos un asadito aprovechando que encontramos unas costillas a muy buen precio en Carrefour.
Todas las noches dormíamos en una gasolinera a las afueras de la ciudad. Las noches se hacían interminables debido al calor y a los mosquitos. A las 12 de la noche se cortaba el poco viento que circulaba y avanzaba el calor húmedo que mantenía adentro del auto como un sauna. Un día decidimos darnos un regalito, aprovechando que habíamos tenido una buena venta y alquilamos con Guille y Aimé un dormitorio en el complejo de la boquilla, donde habíamos estado hace dos años con Alina y Martin, los chicos del 206. Esa noche dormimos muy bien con aire acondicionado. Así se vive otra realidad.




También conocimos a otros viajeros argentinos, Gemma y Diego. Ellos viajan en su estanciera por todo Sudamérica desde hace unos seis meses.
Nos volvimos a encontrar en Santa Marta y viajamos juntos hasta Maracaibo en Venezuela. Todas las tardes teníamos el trabajito de conseguir un lugar seguro para dormir. Un día lo pasamos en un camping al costado de un río, un lugar hermoso. Pelu sacó su caña y apareció con un pescadito para cada uno y Sami y Gemma hicieron tortas fritas, aprovechando que la tarde estaba lluviosa.









martes, 23 de agosto de 2011

PASAR DE PANAMA A COLOMBIA

 

Aquí les detallamos todos los pasos que hay que hacer para embarcar el auto desde Panamá hacia Cartagena.

SALIDA DESDE PANAMA

1- Pedir cotización a las navieras (mandar por mail las medidas del auto: largo, ancho y alto, con estas medidas determinan si el vehículo es cotizado por unidad o metros cúbicos)  para elegir mandarlo por contenedor o por Ro Ro, o sea sube rodando al barco. Nosotros lo mandamos por RORO porque es mas económico por el tamaño del auto.

Por ej:un Motorhome tipo Sprinter o Ford 250 con camper, ronda los 4000 dólares.

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Cotización:

Tariff / TLI #:   8700-01-0709 Automobile Routing (port to port):   Manzanillo, PA à Cartagena, Colombia
Ocean Freight $500.00 per unit under 2.1M in height not toi exceed 22CBM
EFAF/BAF 25% of base Ocean Freight
Canal Surcharge  N/A
Terminal Handling $30.00 per unit
Wharfage  N/A
B/L Fee $50 per B/L

Subject to EFAF/BAF in effect at time of shipment, currently 25%

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2- Recibir de la naviera la confirmación de salida del barco y el bookin

3- Ir a la policía DIJ en Panamá City (queda en un lugar muy feo y un poco peligroso) para realizar los controles de número de motor y chasis. Solo atienden de 10 a 11hs de la mañana. Luego hay que ir a las 2 de la tarde a la oficina de Secretaría General  de la policía que se encuentra en frente a la DIJ, a retirar el permiso para sacar el vehículo de Panamá.

3- La naviera Wallenuis tienen sus oficinas en el puerto Manzanillo en Colón. Allí se retira el Bookin y BL. Las oficinas abren a las 8 de la mañana.

4- Ir a las oficinas de Aduana a pedir la salida del país, Esta oficina queda a 5 km hacia la derecha por el camino principal. Preguntando siempre se llega.

5- Regresar a las ventanillas de Aduana que se encuentran en el puerto en el primer edificio y sellar los formularios.

6- Ir a la ventanilla de almacenaje y pagar 6 dólares por un seguro y 42 dólares por entregar el vehículo en el puerto.

7- Con todo esto listo, ir a las oficinas de recepción del vehículo. Queda como a 300metros. Preguntar a los trabajadores. Entregar toda la documentación y esperar la inspección con los perros de la policía. Ser amable y mostrar todo lo que le pidan. A nosotros no nos revisaron nada, solo pasaron el pobre perro.

8- Entregar el auto a las autoridades sin pertenencias a la vista. Nosotros tapamos todo con una lona.

9- Vamos a pagar los 705 dólares del transporte en Cartagena cuando retiremos el vehículo.

SIN EL AUTO

10- Después de dejar el auto, tomamos un bus hasta Panamá City. Salen de la única terminal de Colon hasta la estación de Panamá (en Albrook). Hay dos categorías de buses que se pueden tomar: uno expreso que tarda una hora y media (3.15 dólares) y los Diablos Rojos que tardan mas y manejan muy agresivos y ligero, por ende mas baratos.

Desde Albrook tomamos otro bus (Corredor Norte- Tocumen) que tardó unos 30 minutos hasta el aeropuerto y si hay mucho trafico puede tardar hasta una hora (costo del pasaje 1,25 dólares).muy buen servicio. Los vuelos generalmente más baratos son de Copa Airlines (entre 350 y 400 dólares por persona con los impuestos incluidos). Si los compras con anticipación podes conseguir mejor precio en internet. Para los que no tenemos tarjeta de crédito los tickets se pueden pagar en cualquier sucursal de Copa. El vuelo tardó 49 minutos hasta Cartagena.

Hay otra opción: viajar desde Panamá a Colombia en lanchas hasta Turbo. Se toma un avión pequeño en el aeropuerto de Albrook en Panamá City hasta Puerto Obaldía (92 dólares con la empresa Air Panamá,  tel 316 9000). Los vuelos salen los martes, jueves y domingos a las 8.30 de la mañana. Hay que comprar los pasajes con mucha antelación. Desde Puerto Obaldía tomar una lancha a Capurgana  y luego otra lancha hasta Turbo. Todo el viaje tiene un valor de  150 dólares aproximados.

La otra opción es tomar un velero desde Portovelo hasta Cartagena con un costo de 500 dólares por persona. Tomar un bus en Colon, Pnamá hasta Portovelo, (antes tratar de conseguir algún teléfono de capitanes de veleros para poder contratar un viaje).

LLEGADA A CARTAGENA

TRAMITES PARA RETIRAR EL AUTO DEL PUERTO

Los taxis en Cartagena son muy caros y más sin somos turistas. La opción más barata es tomar un bus o buseta que te lleva hasta el centro por solo 1.400 pesos colombianos (unos 0.80 centavos de dólares).

11- Que lindo ya en Sudamérica y Cartagena de Indias. Primer paso es llegar hasta las oficinas de Naves (dirección: avenida Miramar calle 24 N° 23-65 Cartagena Colombia.  Cierran a las 6 de la tarde. Acá tuvimos que cancelar el trasporte, mas un adicional que en Panamá no nos habían informado.

Auto: 675 dólares 

Documentos fee: 45 dólares

Emisión de B/L: 35 dólares

Un total con iva: 768 dorares

Después de tener todo pagadito empezamos a deambular.

12- Desde Naves fuimos caminando hasta la DIAN (Aduana) para pedir un turno para que un inspector verifique los números de motor y chasis. Llevar fotocopias de BL, título del auto, primera pagina del pasaporte y entrada al país y preguntar por Sandra.

13-  Luego fuimos a la Sociedad Portuaria que también queda cerca y se puede caminar a darnos de alta en el puerto (llevar fotocopias del BL, titulo del auto,pasaporte primera página y entrada al país). Todo esto lo hicimos el primer día.

Segundo día de trámites.

14- Nos citaron a las 8 de la mañana en el Puerto de Contecar para ser testigo de la revisión del numero de motor y chasis. Para llegar hasta el puerto que queda muy lejos, tomamos un bus afuera de la DIAN, con dirección a Socorro Nazareno (1.400 pesos colombianos). Cuando llegamos nos dijeron que el inspector ya se había ido. En resumidas cuentas un viaje de gusto.

15- Regresamos en bus a la DIAN una hora mas tarde, traspirados, con sed, hambre y muy cansados. Acá esperamos dos horas una planilla que en solo 5 minutos se podía llenar. El inspector o quien tenía que firmar la planilla, charlaba con uno, luego con otro, daba una vueltita, salía, regresaba y nosotros como unos boludos sentados.

16- Con todo firmado y sellado salimos para la Sociedad Portuaria donde nos facturaron los gastos del puerto  de 73.50 dólares. Lo pagamos en el mismo banco que se encuentra dentro de las instalaciones (en todos los caso no se aceptan dólares solo pesos colombianos) .

17- Con todo pago salimos al puerto Contecar a buscar el auto. Para todo esto eran las 5 de la tarde. Por suerte nos entregaron el auto rápido y con todas nuestras pertenencias adentro.

El traslado del auto a Colombia nos costó: 841 dólares

El avión nos costó:  680 dólares.

Seguro del vehículo obligatorio (SOAT): 38 dólares

TOTAL: 1559,50 DÓLARES

Todos los precios son en base a las medidas de nuestro auto. Los precios van cambiando todos los años. 

Esta información es del 18 de Agosto de 2011.

El tipo de cambio es de 1 dólar= 1770 pesos colombianos.

Esperamos que esta información sea de gran ayuda para todos los viajeros.

sábado, 20 de agosto de 2011

LLEGAMOS A SUDAMERICA

Dejamos el auto en el puerto Manzanillo, Colón, Panamá y nos quedamos allí descansando en la casa de Juan, un amigo colombiano.

El jueves 18 de Agosto a las 5 de la mañana, después de haber llamado tres veces al taxi para que nos lleve a la terminal de buses, terminamos tomándonos otro taxi que llego al edificio a buscar gente que salía a trabajar. El viaje hasta Panamá City era de una hora y cuarto y tardamos dos horas porque el chofer iba esperando a la gente que lo llamaba por teléfono.

Una vez en Panamá tomamos otro bus hasta el aeropuerto Tocumen y a las once del mediodía estábamos subiéndonos al avión. Esta fue la primera vez que volamos durante el viaje. Parece extraño cuando decimos que hemos recorrido 15 países y todos los hicimos rodando. Nos tocaron los asientos al costado del ala. Tuvimos un vuelo muy bueno, sin turbulencias y con una vista hermosa desde arriba de las nubes.

El vuelo duró 40 minutos. Tardaron más en dar las normas de seguridad que lo que tardó el viaje.

COLOMBIA DE REGRESO

Al bajar del avión nos inundó una ola de calor húmedo de unos 35 grados que adormeció por unos instantes nuestro cerebro. Duró poco y al darnos cuenta que habíamos pisado tierra sudamericana, sentimos una gran felicidad. Estamos mas cerca de caaaaassssaaaaa.

Hicimos los trámites de migraciones  y salimos en busca de una buseta (bus) para ir a la naviera y empezar los trámites para sacar el auto del puerto. Enseguida recordamos lo amables que son los colombianos,

A la primera persona que preguntamos por un bus, nos indicó rápidamente. Las busetas aquí son coloridas y llevan música a todo volumen. En su interior están decoradas con ositos de peluche, flores de plástico y asientos pequeños. Una persona conduce y otra va parada en la puerta delantera agarrado de una baranda llamando a la gente para que suba al bus.

Llegamos acalorados. Nos encontramos con la mala noticia que debíamos pagar unos 80 dólares más por los servicios de la naviera. Contando los últimos dólares que nos quedan pagamos el envío del auto. Luego fuimos caminado a la Dian para realizar otros trámites. Pero lamentablemente no pudimos retirar el auto y nos fuimos a la casa de Erve, una persona del couchsurfing, quien nos estaba esperando en su casa para hospedarnos.

Había sido un día muy largo. Quien no quisiera un hotel cinco estrellas y una buena comida??? Pero no era nuestra situación. En la casa de Erve nos encontramos con una argentina, dos franceses y dos alemanes. Todos comimos una rica sopa que hicieron los alemanes y luego domingos en la misma habitación. La verdad que en otro momento nunca hubiéramos pensado convivir con tanta gente pero resultó ser un intercambio de culturas increíble. Cada uno contaba sus experiencias por América. Todos coincidimos en que la gente es muy buena y solidaria con los viajeros. Algo maravilloso que muchos ignoran.

No importa el calor ni la humedad, ESTAMOS EN SUDAMERICA Y CERCA DE CASA!!!!!!!!!!!

APURADOS POR LLEGAR A SUDAMERICA

Llegamos al hotel Miramar, Surf camp en Nicaragua  a visitar a Pablo, su mujer y su hija recién nacida con quienes habíamos estado cuando íbamos de viaje hacia el norte; con la idea de pescar róbalo y comer langostas como la vez anterior. Pero nada es como la primera vez. Los róbalos no salieron y las langostas seguían baratas pero nuestro bolsillo no daba para lujos. Pasamos dos días con los chicos y salimos rumbo a Costa Rica.
Llegando a la ventanilla de aduana, frontera con Costa Rica, nos volvimos a quedar sin gasolina. Los nica nos habían dicho que en el país vecino la gasolina estaba mas barata y queríamos hacer rendir los últimos litros. Esta fue la tercera vez en todo el camino, que nos quedamos sin gasolina. Le preguntamos a un señor que pasaba por ahí, donde podíamos comprar algo de gasolina, y nos dijo que como a diez kilómetros podíamos encontrar una gasolinera. Pero por suerte un flaco con mas chispas que el anterior, nos vio con el bidón esperando para hacer dedo, y me preguntó si precisaba combustible. Sígueme, mi primo tiene y a buen precio, me dijo el flaco.
Nos metimos por un hueco y luego una puerta  que daba a una zona donde ellos le llaman Duty Free. Ahí vendían cosas mas baratas como whisky, pan, cigarros, jamón y también gasolina.
Regresé a la frontera, donde me esperaba Sami y empezamos con los trámites de Aduana y Migraciones. Los nicaragüenses nos volvieron a cobrar para salir. Bastante enojados por tener que regalarle el dinero a un país que no progresa y donde hay mucha pobreza, nos fuimos a hacer los tramites de entrada a Costa Rica.
Aquí nos encontramos con una pareja de argentinos de la provincia de Córdoba que también sueñan con llegar a Alaska con su camioneta Dodge Ram equipada con un hermoso camper. Estuvimos intercambiando datos y cada uno siguió su camino por rumbos opuestos.

El paso por Centroamérica fue rápido porque ya lo habíamos explorado casi todo en nuestro recorrido hacia el norte y también para no gastar dinero debido a que todo lo encontramos muy caro.Como dijo un amigo: le han perdido el respeto al dinero.
Después de un largo tiempo, en Costa Rica, volvimos  a dormir en el auto. La primera noche no le encontrábamos la vuelta, pero al día siguiente nos reencontramos con nuestros lugares. Por suerte en Estados Unidos compramos un pequeño ventilador que nos ayuda a dormir  como reyes esas noches que no corre ni una pequeña brisa.
Nos quedó pendiente la visita a nuestros amigos tandilenses que viven en Costa Rica. No queríamos permanecer mucho en este país porque todos los precios se habían ido a las nubes. Cada vez que cargábamos gasolina era un dolor de bolsillo. Era la primera vez que pagábamos 1,40 dólares el litro de gasolina. Dos días nos llevó cruzar el país, comiendo frutas y algunas verduras que comprábamos a los campesinos al costado de la carretera.
Llegamos a la frontera con Panamá. Lo primero que nos dice una mujer cuando nos acercamos a la ventanilla de Aduana fue: en que auto vienen viajando??, en ese verde, le contestamos.  Ahhh noooo.. no pueden entrar al país con todas esas calcomanías y esas banderitas.
Imagínense sacando todos las calcos y plotter. Nos pusimos firmes y a discutir. Por suerte después de unos 10 minutos la mujer se fue a comer y a reponerse de la mala noche que había tenido. Eso supusimos nosotros.
Nos atendió un muchacho, nos pidió los papeles, miró el auto, y nos dijo: que viaje chicos, no?? Estuvo una hora para llenar 4 renglones en un formulario que tiene cargado en su PC. Pero bueno, al fin lo hizo. Una semana mas tarde cuando fuimos a hacer la salida del auto en Panamá City nos dimos cuenta que había llenado mal la planilla y el número de chasis no coincidía con el del título del auto. En fin.
Llegamos a Panamá City. Aquí teníamos dos grandes cometidos. Averiguar como pasar el auto a Colombia y ver como haríamos nosotros. Todo este movimiento implica desembolsar una gran cantidad de dinero.
Por suerte fuimos muy precavidos y guardamos 2000 dólares cuando trabajamos en la cosecha de maíz en Canadá, para estos momentos tan difíciles en el que uno se encuentra muy cansado y con ganas de regresar a casa. Muchas veces nos hicieron falta, pero hicimos garra y salimos adelante con la venta del libro y de las fotos. Hacíamos como si no existieran y funcionó muy bien.
Como no encontramos camping, ni casa de conocidos para hospedarnos, nos quedamos en un hotel muy barato, donde todas las noches sonaba el timbre, Gente que entraba y salía todo el tiempo. Pero no nos quedaba otra opción.
Empezamos a llamar a las navieras y cada vez nos asustábamos más con los precios que nos cotizaban. Al mismo tiempo averiguábamos aerolíneas para volar a Cartagena. Todo había cambiado en dos años.
La Aerolínea Aires, con la que volaron Martín y Ali, los chicos del Peugeot 206, ya no existía mas. Ellos hace un año habían conseguido volar a Cartagena por 290 dólares los dos. Hoy Copa Airlines nos cotizó por 680 dólares los dos.
Después de tanto averiguar para pasar el auto, terminamos cerrando negocio con Wallenius. La misma empresa que nos pasó el auto cuando íbamos hacia el norte. Pero esta vez nos costó casi el doble.
Hicimos los tramites por internet con el encargado de la naviera y luego viajamos a Colón donde continuamos con los tramites y embarcamos el auto en el puerto Manzanillo.
La próxima subida será desde SUDAMERICA!!!!!!!!!!!!!!!!

domingo, 31 de julio de 2011

REGRESAMOS A NICARAGUA

El 30 de julio de 2011 al mediodía ingresamos a Nicaragua por la frontera con Honduras, Las Manos. Hicimos los trámites de migraciones y aduana como corresponde, y salimos con un ojo menos (en Argentina decimos que nos costó un ojo de la cara cuando algo es muy caro) de la frontera, asustados porque ésta vez los policías parecían mas corruptos que la vez anterior, y contentos porque acá no se habla de inseguridad como en los demás países.

Tuvimos que pagar:

  • Fumigación (un chorrito de quien sabe que porque no tenía ni olor): 3 dólares
  • Migración: 24 dólares
  • Seguro del auto (que en ninguna parte figura la póliza) porque es lo primero que piden  los policías: 12 dólares.
  • y por último, un impuesto municipal: 2 dólares

Terminamos los  trámites y revisiones del auto correspondientes y a menos de veinte metros nos llamó un señor con un silbido típico de los nicas. Era un policía nacional que estaba sentado en un banco de madera debajo de un techo de chapa refugiado de la torrencial lluvia que estaba cayendo. Nos pidió los papeles del auto, el seguro, el recibo de fumigación y los pasaportes. Como vio que teníamos todo en regla siguió preguntando por los triángulos y el extintor. Traíamos todo en orden, empezó a mirar con detalle los papeles del auto para encontrar algún error y así fue que encontró una fecha de vencimiento caducada en letra muy pequeña, en el título del auto. Le empezaron a brillar sus ojos. Esta fue la mejor oportunidad para sacarnos algunos dólares. Pero omitió leer que si el documento era entregado por el titular, el vencimiento quedaba sin efecto. No le quedó otra que dejarnos ir.

A los diez metros siguientes, nos paran cuatro personajes pidiéndonos otra vez todos los papeles para ver si estaba todo bien echo.

Hasta ahí nos pareció correcto que hagan un control. Pero cuando agarró el papel de Adunas y empezó a leer “Samaza acenara” vimos que ni siquiera sabía leer. Lo único que quería era justificar el sueldo que le paga el gobierno. Mientras este señor leía todo mal aparece otro con un talonario, como el de los del sorteo para un lechón que hacíamos cuando íbamos a la escuela primaria. Nos cobró el impuesto municipal y salimos sin mirar para los costados por si nos paraba otra persona.

La bronca nos duró poco hasta que una persona muy amble nos ayudó en el camino.  Nos quedamos sin gasolina a la tardecita y en un pueblo muy pequeño donde no había gasolinera. Este señor que iba camino al culto se ofreció a conseguirnos gasolina. Sus palabras tan sinceras fueron; “Si ustedes confían en mí yo les puedo conseguir gasolina”. Y salió de prisa en su bicicleta prometiendo tardar unos quince minutos.

Llegó todo transpirado pero feliz que nos había ayudado. No teníamos palabras para agradecerle. Nos quedó bien claro que lo había echo sin ninguna intención de recibir nada a cambio porque no nos quería recibir la propina que insistimos que aceptara.

“Ustedes me salvaron el día”, “nunca los voy a olvidar, gracias, gracias”: fueron sus ultimas palabras mientras nos saludaba desde su bicicleta.

Ya era muy de noche, pero debíamos continuar y llegar a León porque veníamos con un bolillero de la rueda delantera rota. Como ya sabemos al llegar la noche los policías están parados al costado de la carretera con su lámpara  luminosa roja parando a toda presa que traiga dólares. Ya cansados y haciéndonos los desentendidos con la seña de la lámpara luminosa, pasamos de largo y a los quinientos metros los teníamos detrás con las luces prendidas de la camioneta. Nos retuvieron el carnet de conducir por no haber parado y palabra va y palabra viene nos pide una ayudita; “lo que usted pueda” nos dijo descaradamente. Arreglamos con muy poco y seguimos viaje.

Ya contaremos más de nuestra estadía en Nicaragua.

Ahora toda las energías están puestas en conseguir un barco para mandar el auto a Colombia, gratis o lo más barato posible.Quien nos pueda ayudar somos todo oído.

Queremos regresar pronto a casa.

viernes, 29 de julio de 2011

DESPEDIDA DE GUATEMALA

Hola amigos Hace dos días dejamos Guatemala y hoy nos encontramos en Honduras, este hermoso país que la vez pasada pasamos por alto.
Queremos agradecer a todos los guatemaltecos por habernos recibido tan bien en la segunda estadía en el país.
A Marvin, su señora Yoana y sus hijas Andrea y la bebe recién nacida Camila por hospedarnos en su casa;
A Sandra por organizarnos toda la agenda y por la buena onda de siempre;
Rolando por haber confiado en nosotros y regalarnos una amplia impresión de fotos;
La Rocalla y a Los chicos del Rotary por habernos recibido en su reuniones.
A Paz Editores por habernos brindado un espacio en su stand en la Feria del Libro en Guatemala y a Lucía, Luis y Ledy por la buena onda y compañia durante los 8 días de feria.
Agustín por haber sacado la bomba de agua de su auto;
Lucia y Ledy por habernos hospedado los últimos días;
Eddy por llenarnos el tanque de gasolina;
A los chicos argentinos del restaurante La Salteña por deleitarnos con ricas comidas;
y a TODA la gente que se acercó a saludarnos en la calle, en el zoológico, en la feria y nos dio una mano con la compra del libro.
GRACIAS GUATEMALA!!!

lunes, 11 de julio de 2011

Regresamos a Guatemala

Hace 15 días llegamos a Guatemala, la ciudad de la eterna primavera, nos esperaban Marvin, su familia y Sandra con la agenda completa para conocer gente, promocionar el libro y visitar algunos lugares del país.
El primer fin de semana nos fuimos a hacer rafting y a visitar el parque Semuc Champey. Terminamos re cansados pero estuvo super bueno.


Hace una semana cuando ibamos a compartir nuestras experiencias de viaje a un club fotográfico, chocamos el 12 por primera vez. Estaba lloviendo y el auto que iba adelante, un Honda Civic 2009, frenó de golpe y la 12 no respondió porque venía muy pesada y había una mancha de aceite sobre el asfalto.
A nosotros no nos pasó nada pero a la Renault se le rompió el radiador, que ya lo mandamos a arreglar y la bomba de agua, que nos ha traído varios dolores de cabeza debido a que no hay muchos repuestos aquí en Guatemala.

Siempre encontramos gente muy buena que nos ayuda y lejos de casa las dificultades se hacen más livianas de sobrellevar.
Despues de llamar a amigos en México, llamar al mecánico en Argentina y andar rodando por las calles de Guatemala encontramos en la ciudad de Guatemala a un señor poseedor de varios Renault, quien nos ayudó desde el primer momento que le contamos lo sucedido. Sacó la bomba de agua de su auto y nos la vendió.
La 12 volvió a la calle nuevamente con algunos abollones, con la parrilla rota y casi tuerta de un faro.

Mientras tanto hemos estado en radios, televisión y en reuniones con amigos, compartiendo nuestras aventuras.

domingo, 10 de julio de 2011

ULTIMOS DIAS EN MEXICO

De regreso pasamos 5 meses en México,
  • Nos reencontramos con amigos que hicimos cuando ibamos subiendo para Alaska y conocimos nuevos amigos.
  • Nos recibieron muchos clubes de autos.
  • Arreglamos por primera vez el motor de la 12 en Guadalajara.
  • Imprimimos la primera edición del libros en Guadalajara y la segunda edicion en DF.
  • Y mucho massss
Fueron cinco meses intensos en México.

Queremos agradecer a:
  • todas las personas que se cruzaron en nuestro camino,
  • que levantaron la mano para saludarnos,
  • que nos indicaron alguna direccíón,
  • que nos brindaron su amistad,
  • que nos invitaron a su casa y nos convidaron un delicioso plato de comida,
  • a los que nos ayudaron para conseguir repuestos para la 12,
  • los que nos prestaron una casa o un lugar para estar solos y descansar,
  • a los que nos dieron algún presente mientras esperábamos que moviera el tráfico,
  • a los militares que no nos molestaron,
  • y a la policia que solo nos sacó 20 dólares en nueve meses,
  • a los que escucharon nuestras historias y
  • a los que nos compraron un libro
A TODOS GRACIASSSSSS
SIEMPRE LOS RECORDAREMOS CON MUCHO CARIÑO 

domingo, 3 de julio de 2011

CONOCIENDO EL FONDO DEL MAR

Nos pusimos los snorkel y disfrutamos del agua casi todo el día. La playa Akumal,se encuentra a pocos kilómetros de Playas del Carmen en el caribe mexicano.  El área de los corales se encuentra a 100 metros de la costa, solo teníamos que nadar un poco y ya nos encontrábamos con hermosos bancos de peses de todos los colores.

Era la segunda vez que hacíamos snorkel en el viaje y la primera vez que nadábamos con  tortugas. Es muy lindo verlas como se mueven en el agua con tanta tranquilidad.

LLEGAMOS A CHIAPAS

San Cristóbal de las Casas en Chiapas, tierra de los zapatistas, Parada obligatoria, muy recomendada por todos los viajeros. Es una ciudad colonial y un poco alborotada por la llegada de cientos de turistas de todo el mundo a conocer su cultura, su comida y sus hermosos paisajes.
Llegamos a la cuidad con solo 150 pesos mexicanos (13 dólares), dimos unas vueltas buscando un lugar donde estacionar la 12 y tratar de juntar unos pesos vendiendo algún libro. El mejor lugar que encontramos fue frente a la Casa de Gobierno y a la Catedral. Charlamos con la Policía Municipal y muy amables nos dejaron que vendamos nuestros libros. Al rato llegó una pareja de mexicanos y nos invitaron a su casa a pasar el fin de semana. No tuvieron que insistir mucho ya que esa noche íbamos a dormir en la estación de servicio.
Durante la estadía en San Cristóbal conocimos unos cuantos argentinos que se acercaron sorprendidos al ver la 12 estacionada en calles mexicanas.



Algo que nos gustó mucho fue la vestimenta de la gente típica del lugar. Unas faldas de lana de cordero atadas con un lazo y blusas coloridas. Las Chamulas (los aborígenes del lugar) no permiten que se les saquen fotos, pero unas pequeñas se descuidaron y disparamos unas fotos.
Los niños se acercaban curiosos a ver el mapa y fotos del viaje y se comentaban entre ellos en su lenguaje. El que sabía un poco de español se animaba a preguntar.  Durante los dos días que estuvimos en la calle tuvimos un fluido público muy interesados en el viaje y vendimos unos cuantos libros.
 
El martes  bajamos para Tuxtla Gutiérrez, teníamos que ir a buscar unos libros que nos mandaba Rodolfo, el dueño de la imprenta donde imprimimos la segunda edición.
Tuvimos una invitación a comer carne asada al restaurante Quikin. A su dueño lo conocimos en Veracruz cuando vendíamos libros en Boca del Rio. la verdad comimos muy rico y pasamos un rato muy lindo con todos los chicos que trabajan en el restaurante.
Allá nos esperaba Russell en su casa. Pasamos cuatro días muy lindos. Los chicos nos concretaron unas cuantas entrevista con periodista locales. La estadía en la ciudad fue muy agradable. Como estábamos extrañando San Cristóbal nos regresamos y salimos a probar suerte nuevamente con los libros. También escapamos del calor que estaba haciendo en Tuxtla.
San Cristóbal por estar a unos 2700m sobre el nivel del mar tiene un clima previlejado, donde podíamos dormir tapados por la noche y comer unos ricos guisos.
Tuvimos el gran placer de conocer a  Colo y Agus, ella santiagueña y el cordobés. Una tarde cuando regresamos al auto encontramos un papelito sobre el parabrisas donde nos invitaban a tomar unos mates. Nos contactamos por correo y el mismo viernes juntamos todo y salimos corriendo para la casa a tomar mates con alfajores de maicena. Nos olvidamos de las ventas.
Los chicos hace un año que están en México, se compraron una combi y tienen planeado regresar a Argentina rodando. Ahora se encuentra fabricando alfajores de maicena muy ricossss para juntar algo de dinero. 
En nuestra estadía nos hicimos una escapada a a San Juan Chamula, es una pequeña villa a 20 kilómetros de San Cristóbal. En este lugar vive una comunidad de Chamulas muy bien organizada. Allí solo rigen las leyes de la comunidad, en el centro hay una pequeña iglesia a la que se puede ingresar pagando una pequeña cuota.  La arquitectura del templo es de estilo colonial, no cuenta con bancas para sentarse, pues los habitantes oran de rodillas y crean una atmósfera mística muy especial al realizar rituales mezclados con la evangelización del s.XVI con las creencias religiosas prehispánicas, el templo esta decorada con muchas velas de diferentes tamaños y colores e imágenes de varios santos. Actualmente hacen sacrificios de gallinas. Algo muy gracioso fue ver latitas de coca cola en la ofrendas. Son tan conservadores pero parece que la tentación puede más.
Dentro de la Iglesia está prohibido sacar fotografías, de lo contrario su policía (vestidos con un tapado de lana de oveja blanca) puede decomisar o destruir las cámaras.  
 
Al final lo que iba a ser un solo fin de semana, terminaron siendo tres.

Pasamos una semana completa compartiendo mates, pelis y largas charlas con Agus y Colo.
La pasamos increíble, nos llevamos muy lindos recuerdos y muchos amigos.

miércoles, 15 de junio de 2011

CONOCIENDO LA CULTURA MAYA

 

Llegamos a Tulum, un pueblo pequeño ubicado en la costa del Mar Caribe. Allí nos encontramos con las ruinas Mayas mas lindas de México. Nos encontramos con una ciudad amurallada un poco destruida, pero con curiosas construcciones.  Lo maravilloso fue ver donde la ensamblaron. Fue un importante puerto para la civilización.

Tulum 

Cuando ya estábamos un poco cansados de caminar y muertos de calor, nos encontramos con una pequeña playa de aguas azules, llena de turistas. Sin dudarlo un segundo nos metimos al mal. Fue la playa mas auténtica que estuvimos debido a que desde adentro del mar veíamos las ruinas. Toda una maravilla.

Cuando entramos a las ruinas Becan no encontramos a ningún turista. Todas las ruinas para nosotros. Lo que mas nos gustó fue que pudimos subir hasta la torre mas alta y nadie nos dijo nada. Con la ayuda de una cuerda subimos mas de 30 metros y desde allí veíamos la selva y las ruinas desde arriba.

  ruinas Becan

Llegamos a Palenque ubicadas en Chiapas, al sur de México, después de recorrer unas cuantas ruinas pequeñas.  Ya podemos decir que vimos como vivían los mayas, lo inteligentes que eran construyendo sus castillos y la importancia que le daban a los canales de agua. En Palenque la actividad predominante era la agricultura.

Nos contaba un guía que los mayas no desaparecieron, como todos creemos, sino que perduran hasta el día de hoy. Ellos se fueron adaptando con los años y dejaron abandonados sus construcciones y se marcharon para otros rumbos.

Lo interesante es que se trata de conservar la lengua maya. Hay escuelas donde enseñan los deferentes dialectos indígenas. Es muy lindo escuchar a los niños hablando en su lengua, que no se entiende nada.

ruinas Palenque

Holbox, lugar que enloqueció a Pelu

Holbox, es una pequeña isla que antiguamente fue refugio de pescadores comerciales hoy queda una pequeña flota de lanchas dedicadas al tal fin.

Como cualquier pescador que conoce la existencia del  tarpón o sábalo, como se lo nombra en México, se nos pone como meta en nuestras experiencias de pesca. Este pez puede ser unos de los mejores rivales para ser capturados con la modalidad de fly cast.

En Holbox se concentran grandes escuelas de torpones que fácilmente superan los 100 kilos de peso.

Cuando arribamos a Chiquilá, el pueblo donde se toma la lancha que te cruza hasta la isla dimos una vuelta por el muelle para preguntar precios del ferri y horarios. (precios del mes de mayo de 2011 son de 140 pesos mexicanos ida y vuelta).

Buscando el mejor precio para cruzar, conocimos a Valentín que para sorpresa mía era guía de pesca de unos de los logge  mas conocidos de la isla. No lo podía creer, lo avasalle con mil preguntas de estos fascinantes peses plateados. 

- Pregunta obvia: cuanto sale un día de pesca??

- Unos 400 dólares, me dice Valentín.

Imagínense mi cara de desilusión. Pero para sorpresa, Valentín me dice: te propongo que me des el dinero para la gasolina y te llevo  a pescar con un equipo 12 de mosca. No te ilusiones porque no estamos en la mejor época de pesca, pero puede que se vean algunos dando vuelta. Solo lo hago porque ha venido mucha gente a pescar, pero alguien con tanta ilusión y pación como vos, creo que nadie. Fueron sus palabras.

A las 6 de la mañana del día siguiente estuvimos firmes en el muelles esperando a nuestro guía. El día amaneció un poco feo y con viento. No era buena señal pero no quería pensar en negativo.

Finalmente estuvimos alrededor de ocho horas arriba de la lancha probando en cada rincón, pero los tarpones no aparecieron. El día continúo muy feo y regresamos a la costa con un poco de tristeza, pero con la certeza de regresar algún día en busca de esos gigantes.

 holbox

domingo, 12 de junio de 2011

LLEGADA A CANCUN, MEXICO

Siempre escuchábamos decir a los argentinos: “nos vamos a Cancún de vacaciones” y pensábamos: porque a Cancún?, que tendrán esas playas??

Claro, ahora entendimos que en nada se parecen las playas argentinas con las del Caribe; su arena blanca y suave como la harina y el agua de un color turquesa o azul marino dependiendo los días; las nubes del mismo color del mar como en los dibujitos animados.

cancun

Allí en Cancún nos esperaban Saúl y Úrsula. A Saúl lo conocimos en Alaska y con el y otros viajeros llegamos hasta Prudhoe Bay, donde se termina la carretera. Como cientos de personas que conocemos en el camino, nos dijo: cuando anden por Cancún me llaman y se quedan en mi casa; yo vivo en la selva, lejos del centro.

Y así fue como llamamos a nuestro amigo y nos quedamos en su maravillosa casa, en medio de una pequeña selva, un semana disfrutando y descansando. El primer día nos recibió con unas ricas arrecheras a la parrilla y al día siguiente para agradecerles su recibimiento amasamos unas ricos espaguetis con la ayuda de la pasta linda, que nos viene acompañando desde Estados Unidos.

Todos los días íbamos al centro en busca de un lugar donde vender los libros, nos renegábamos un poco porque en esta ciudad no se permite la venta en la calle.  pero cuando veíamos el  mar,nos olvidábamos de las ventas, nos poníamos la malla (traje de baño) en el auto y salíamos como niños dispuestos al chapuzón.

Aunque no sea la primera vez, que alguien nos grite de auto a auto, preguntándonos de donde son?, van o viene? a poco que en ese carrito??, llegando a la zona hotelera de Cancún se arrima un auto y nos preguntan: chicos de conde son?, pero esta vez nos era familiar ese acento. Tras nuestra respuesta obvia, Fernando y Daniela nos  invitaron a comer a su restaurante “La Linda”, un agradable lugar con una ambientación cálida y rica comida. Esta vez hicimos una excepción a la típica parrillada que siempre extrañamos; Samy comió una milanesa a la napolitana y Pelu una cazuela de mariscos como esas que hace papa Rogelio.

Y para seguir de fiesta a los dos días Saúl y Úrsula nos invitaron a un almuerzo con sus amigos en el patio del departamento con una hermosa vista al mar Caribe e Isla Mujeres. A los pocos minutos ya nos habían incorporado como parte del grupo y mas aún cuando les empezamos a contar de nuestro viaje y salieron a ver el auto que estaba debajo de una palmera a la sombra.

Saúl y Pelu se encargaron del asado. Empezaron con unos choripanes y siguieron con unas riquísimas arracheras (para nosotros sería el vacío pero abierto a la mitad y sin el pellejo) y por supuesto acompañado por un rico chimichurri, salsa que disfrutan mucho los mexicanos. El almuerzo se extendió hasta las diez de la noche cuando se acabó el ultimo corte de carne.

Pasamos unos días hermosos en Cancún, después de disfrutar la playa nos íbamos a la casa de Saúl para continuar en la alberca o pileta como le decimos en Argentina.

Una mañana salimos con Saúl a remar en kayak por los manglares de la laguna. La mañana se presentó fea y con algunas lluvias pero a media mañana brilló el sol y el paseo se hizo muy placentero y divertido. Lastima que no pudimos retratar este momento; se nos quedó sin batería la cámara de fotos. Quedaron en nuestras retinas los angostos pasadizos entre manglares sin saber que había del otro lado, con agua transparente y diferentes especies de peces.

Nos queda por recorrer toda la Riviera Maya.

miércoles, 25 de mayo de 2011

ENTRAMOS EN YUCATAN

No podemos negar que en todo México nos han tratado de maravillas, pero en la  Península de Yucatán nos hemos topado con gente muy amable y simpática. También con un calor más que importante donde por momentos no podemos llevar las ventanillas del auto bajas, porque el aire es tan caliente, que sentimos que nos quema la cara.  Y ni hablar de los mosquitos que ya no encuentran un lugar libre en nuestras piernas para picarnos.
Pero a pesar de todo esto Yucatán nos regala cientos de restos arqueológicos, cenotes, playas y muchos lugares para pescar; pueblos muy primitivos, comidas hechas como tal ves las hacían sus antepasados, los mayas.
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Aquí en la Península de Yucatán teníamos que visitar los cenotes, ahí se juntan las aguas subterráneas, formando un estanque más o menos profundo. Existen varios tipos de cenotes: a cielo abierto, semiabiertos y subterráneos o en gruta. Esta clasificación está directamente relacionada con la edad del cenote, siendo los cenotes maduros aquellos que se encuentran completamente abiertos y los más jóvenes los que todavía conservan su cúpula intacta
Dicen que hay miles de cenotes en toda la Península.
Entramos en un pequeño pueblo llamado Humun, que no es muy turístico y preguntamos a la gente cual era el cenote más lindo y como todos tenemos gustos distintos, nos aconsejaban diferentes. Al final llegamos a unas grutas y el personaje que nos comentó el recorrido nos dijo que adentro había unos paisanos argentinos. Sin dudarlo entramos y de paso conocíamos a otros  compatriotas.
La gran sorpresa llegó cuando los argentinos eran nuestros amigos de Ciudad del Carmen, con quienes habíamos compartido una linda semana. Charlábamos, nos mirábamos y nos reíamos. No podíamos creer donde nos habíamos encontrado: dentro de una caverna, en un pueblito muy pequeño, pudiendo escoger cualquiera de los miles de cenotes.  A los besos y a los abrazos con Noe, Mauri y la familia. Nos invitaron a almorzar unos sándwiches de cochinita pibil y charlamos lo que nos había quedado pendiente cuando estuvimos en Cd. del Carmen.
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Allí conocimos a Victor, un lugareño joven que se dedicó a trabajar con el turismo como guía a cambio de una donación. Nos mostró los más lindos cenotes del pueblo y a la noche nos invitó a dormir a su casa. Con él aprendimos mucho de la historia de los mayas porque su familia era descendiente maya.  A la noche recorrimos todo el pueblo en su bici taxi y visitamos algunos cenotes.
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Cenote en la cultura Maya significa sagrado, pero también caverna con agua, en clara referencia al uso que los mayas hacían de los cenotes como lugares sagrados y de sacrificio. Estos lugares son otra maravilla de la naturaleza. Disfrutamos de sus aguas frescas y de las estalactitas y estalagmitas que decoraban la caverna.
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Gracias a unos amigos pudimos entrar gratis a Chichen Itza, una de las ruinas mas populares de México, donde llegan miles de turistas al año. Allí nos con un gran mercado de artesanos, muy bonito por su variedad. Nos pusimos cerca de un grupo que había contratado un guía y escuchamos la historia de estas ruinas.
Terminamos el recorrido muertos de calor y casi deshidratados porque la botella de un litro de agua costaba 3 dólares dentro de las ruinas.
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